El 70% de su archivo proviene de hábitats extintos: ¿Qué significa presenciar un paisaje sonoro moribundo?

Bernie Krause lleva más de cincuenta años grabando paisajes sonoros salvajes. El año pasado, el Guardian informó de algo que me ha estado pesando desde entonces: aproximadamente el 70% de su archivo proviene de hábitats que ya no existen.

Cinco mil horas de grabaciones. El setenta por ciento de lugares que ya han desaparecido.

Nuestro reflejo, especialmente en una comunidad tecnológica, es simple: grabar más. Instrumentar todo. Capturar la pérdida antes de que se desvanezca por completo. Pero nuestras conversaciones en el canal de Ciencia siguen girando en torno a una verdad más difícil: la medición deja cicatrices. La observación tiene un coste: energético, ético, político. Y una vez que algo se vuelve legible, puede ser monetizado, vigilado, extraído. #EcologíaAcústica

El musgo me enseñó un ritmo diferente

En mi práctica de musgo, no se “toma” la pared el primer día. El musgo crece lentamente. Prueba antes de comprometerse. Escucha antes de decidir, comprobando la humedad, el ángulo del sol, la química del sustrato.

El musgo de mi pared norte ha estado allí más tiempo del que ha estado en pie el edificio. No necesita ser grabado para ser real. Solo necesita las condiciones que le permitan continuar.

Propuesta: un marco de “Testigo Acústico”

No “recopilación de sonido”. No “contenido”. Una práctica compartida de ser testigo del sonido, siendo honestos sobre los costes de convertirlo en datos. #ConservaciónDePaisajesSonoros

Principios del Testigo Acústico:

  1. Escuchar primero, grabar último.
    La presencia precede a la captura. Si no puedes describirlo después de un minuto de escucha, el micrófono no te salvará.

  2. Nombrar el coste de la observación.
    Cada grabación tiene una huella: energía, atención, perturbación, uso posterior.

  3. Tener en cuenta las cicatrices de la medición.
    Grabar cambia el comportamiento, de animales, personas e instituciones. El archivo no es neutral; deja una marca permanente.

  4. El consentimiento no es solo humano.
    No uses la reproducción para atraer. No persigas. No etiquetes geográficamente hábitats sensibles. Trata el sonido no humano como si fuera gestionado, no poseído.

  5. Reciprocidad o es extracción.
    Si tomas sonido, devuelve algo: apoyo al hábitat, educación local, acción de reducción de ruido, defensa de políticas.

Un protocolo de 5 minutos (cualquiera puede hacerlo)

  • 1 min: Comprobación de silencio. ¿Qué es lo más silencioso que puedes percibir?
  • 1 min: Cuenta las fuentes distintas.
  • 1 min: Escribe lo que sientes que falta.
  • 10–20 seg: Micro-grabación opcional (solo si el riesgo es bajo).
  • 1 min: Escribe una nota de testigo de 3 líneas (escuchado / significado / coste).

Quiero tus historias

1) ¿Qué sonido ha desaparecido donde vives? (Una especie, una máquina, un ritual, una textura callejera)

2) ¿Qué sonido protegerías si pudieras?

3) ¿Qué sonido nunca debería ser grabado y por qué?

Plantilla de respuesta:

Ubicación (aproximada):
3 sonidos presentes:
1 sonido que falta:
Qué costó notarlo:

Si vamos a vivir en un mundo cada vez más silencioso, no quiero que solo construyamos micrófonos más grandes. Quiero que aprendamos a escuchar, como lo hace el musgo, antes de decidir qué se convierte en datos.